Y sigo

Resumen:

Descripción de la Buena Práctica o Proyecto: Empecé a enseñar inglés como segunda lengua en el año 1990 habiendo siempre renegado de la docencia mientras hacía mi carrera de traductora técnica, científica y literaria. Cuando fue a dar mi último examen final de traducción literaria, mi examen estaba realmente mediocre y la mesa examinadora me preguntó si me iba a dedicar a la traducción. Mi respuesta fue contundente: no. Había empezado a descubrir cómo la docencia me daba cierto poder de influencia no solo a nivel de conocimientos sino también en valores. Fue así como me empecé a formar en la Asociación Argentina de Cultura Inglesa. Tuve mentoras y libertad para innovar y crear. Fui co-creadora en el año 1995 del primer centro multimedia de estudio en una de las sucursales que la Asociación tiene en Buenos Aires y me enviaron a LABCI (Latin American British Cultural Institutes) a exponer sobre cómo implementar este tipo de centros multimedia.
Así fui descubriendo mi auténtica vocación. Asistí y sigo asistiendo a infinidad de congresos, seminarios, charlas, coloquios, asesorías a editoriales, webinars y todo tipo de eventos que me ayuden a ser mejor profesora. Ahora, 31 años después, soy yo mi propio sistema educativo cuando entro en el aula y cierro la puerta. Soy yo la encargada de implementar qué sistema educativo es el correcto. Desde hace ya varios años, siento que mi deber es transmitir mis conocimientos y mis errores a colegas que quieran aprender.
Cuando llegué a España en el año 2002 y comencé a buscar trabajo, me topé con una terrible realidad (por suerte ya no existe): tenía que ser nativa. Mi mundo se vino abajo porque luego de insistir en la homologación de mi título a las autoridades competentes, siempre me negaron dicha homologación y por ende la ‘prohibición’ de trabajar en colegios o institutos. Esto sumado a las negativas de las academias a contratarme por no ser nativa, fue un mazazo y algo totalmente nuevo ya que en Argentina es extremadamente raro tener un profesor nativo. No me rendí. Hoy tengo una pequeña academia. Nunca tuve la intención de poner una, pero el salón de mi casa se había convertido ya en un aula de lunes a sábados por la tarde. Mi academia es pequeña pero con grandes aspiraciones; y sobre todo, me hace feliz entrar todos los días al aula y enseñar a mis dos profesoras todo lo que he aprendido a lo largo de estos 31 años.

Candidatura: Y sigo

Representante: Paula Judith Mitar Lais

Desarrollo:

Creo que en el resumen he podido plasmar los aspectos más relevantes de mi carrera. Como expuse más arriba, nunca fue mi intención tener una academia, aunque ésta sea pequeña. La demanda fue obligándome a hacerlo. Actualmente tengo dos profesoras a mi cargo que trabajan hace ya varios años conmigo, sé que están cómodas, sé que hago un esfuerzo para pagarles un porcentaje más alto al convenio y sé que toda la formación que están recibiendo va a ser fundamental en su desarrollo profesional y también a nivel personal. Creo que es muy difícil separar ambas áreas. En el pueblo donde está mi academia, soy bastante conocida por el mero hecho de que es un pueblo pequeño pero también porque solamente hay 2 academias más, es decir somos 3 academias en un pueblo de 7500 habitantes. Los padres y alumnos y el pueblo en general saben de mi exigencia y rectitud, pero estos valores van de la mano de mucha paciencia, amor y cómo no, humor. Con respecto a ganar el premio o no, honestamente a esta altura de mi carrera, lo que más gratificante encuentro es pasar mis conocimientos a otros docentes que quieran aprender de una forma poco convencional. Soy muy adepta a ello, a pensar fuera de la caja, a incentivar la creatividad, a considerar que todo o casi todo es posible cuando se trata de enseñanza. Me gusta mucho usar el absurdo y mis alumnos lo entienden muy bien.

Alcance:

La pasión con que sigo aprendiendo e intentando mejorar después de 31 años de carrera. La vocación y felicidad que sigo sintiendo todos los días al entrar en el aula. El ejemplo que doy a mis alumnos y profesoras a que nunca se debe dejar de estudiar y que siempre se debe seguir aprendiendo. El permanente trabajo y compromiso, porque trabajar, crear ideas de lunes a lunes para mí no es un sacrificio (aunque sí corregir...) ya que es inherente a mí. Y siendo madre de 4 hijos no es fácil pero tampoco imposible.

Conclusión / Resultados:

La conclusión es que he tenido la suerte de encontrar mi elemento en la vida, y no solo aportar conocimientos de inglés a nuestros alumnos sino darles confianza al que la necesita, apoyarlos y alabarlos cuando se lo merezcan y marcarles el camino cuando se 'despistan'. Una forma de enfrentar la vida, los problemas y pensar 'out of the box'.